Los adultos mayores activos vivirían más que los sedentarios

Un nuevo estudio aporta más pruebas de que los adultos mayores físicamente activos tendrían un buen estado de salud general.

En un grupo de 893 adultos de 80 años, los autores observaron que los mayores más activos tenían menos riesgo de morir en cuatro años que los participantes más sedentarios.

“Es otra prueba sólida de que los adultos mayores deberían realizar actividad física”, aseguró la doctora Catherine Sarkisian, directora del Consorcio Académico para la Investigación del Envejecimiento de la Comunidad de Los Ángeles.

Sarkisian, que no participó del estudio, dijo a Reuters Health que eso no prueba que el ejercicio prolongue la vida, sino que las personas suficientemente sanas como para hacer actividad física son las que viven más.

Aun así, sostuvo que existen las pruebas necesarias para sugerir que las personas más activas serían menos propensas a perder la memoria o a tener que ser institucionalizadas.

El equipo del doctor Aron Buchman, profesor del Centro Médico de la Rush University, en Chicago, evaluó durante 10 días el nivel diario de actividad física de adultos mayores de 70 y 80 años.

Los participantes usaron un dispositivo pequeño en la muñeca para registrar cuánto se movían durante el día. Luego, el equipo siguió al grupo durante cuatro años; un cuarto (212) murió en ese período.

Los adultos mayores más activos tenían un 25 por ciento menos posibilidad de morir en los cuatro años que los más sedentarios, según publica Archives of Internal Medicine.

Y esa relación entre la actividad física y la reducción del riesgo de morir se mantuvo aun tras considerar los problemas que habrían podido influir en la rutina física o la posibilidad de morir, como la capacidad mental, las enfermedades crónicas y los síntomas de depresión.

“Esto sugiere que aumentar la actividad, aun en el hogar, daría ventajas”, dijo Buchman.

Para Sarkisian, existe la idea de que los adultos mayores son demasiado grandes como para adquirir nuevos hábitos. Pero aseguró que la literatura publicada demuestra lo contrario.

“La actividad física es una de las estrategias más importantes con la que los adultos mayores pueden mejorar su salud para el resto de sus vidas”, aseguró.

Sarkisian sugirió que las personas mayores consulten en los centros locales si poseen programas de ejercicio o que conversen con el médico o un fisioterapeuta sobre qué pueden hacer. También existen programas personalizados para pacientes con limitaciones físicas, como los que utilizan silla de ruedas o pueden sufrir una caída.

Buchman consideró que también se trata de aumentar las actividades en la casa. “Si una persona puede hacer tareas suaves, que las haga”, sostuvo.

Fuente: MedlinePlus / Archives of Internal Medicine

 

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